¿POR QUÉ ES CONVENIENTE SUSTITUIR LAS CUERDAS PERIODICAMENTE?
Los factores ambientales y el uso afectan a la calidad y prestaciones de las cuerdas. Las cuerdas están compuestas principalmente de acero en combinación con otras aleaciones de metales. Dada la naturaleza de estos metales y la tensión a la que las cuerdas están sometidas una vez instaladas en el instrumento, así como las condiciones de uso de las mismas, éstas tienen una vida limitada.
Así, cuando el instrumento se encuentra expuesto a las condiciones ambientales (por ejemplo, si no se guarda en la funda) está sujeto a variaciones de temperatura, humedad, contaminación que no sólo van a afectar a las cuerdas, sino también al resto de componentes electrónicos, mecánicos y maderas.
Además de estar expuestas a las condiciones ambientales, las cuerdas se ven afectadas por las condiciones personales de cada músico. El sudor y la suciedad favorecen la corrosión y la oxidación y reducen en gran medida la vida útil de las cuerdas. Limpiarlas con los productos específicos de limpieza diseñados para ello inmediatamente después de utilizarlas, no sólo contrarrestará éste problema, sino que también prolongará la vida de los trastes y el diapasón.
Además, lavando tus manos y secándolas meticulosamente antes de tocar ayudará a prolongar aún más la vida de tus cuerdas.
Por este motivo, las cuerdas deben sustituirse según el grado y condiciones en que se usan. Los guitarristas profesionales suelen cambian sus cuerdas siempre antes de cada actuación para garantizar que sus cuerdas están en el momento de mayor plenitud de vida y prestaciones. Hay otros guitarristas que aguantan sus cuerdas meses...
No existe un periodo determinado de duración de las mismas. Los indicios más claros que revelan que las cuerdas deben cambiarse podemos encontrarlo en la rotura de las mismas; en el sonido muerto, pardo, mudo y sin brillo; el tacto áspero o la presencia de dificultades en la afinación.
En lo que sí coinciden la mayoría de fabricantes es que teniendo en cuenta los factores ambientales y personales anteriormente expuestos, para garantizar un óptimo sonido y rendimiento de tu instrumento sin que pierda sus cualidades tonales, lo recomendable es reemplazar las cuerdas en un plazo que oscila entre una semana y un mes, dependiendo del uso y de la calidad de las mismas.